Nuestros padres siempre nos han inculcado el valor del logro, “estudia para que seas alguien”, “tienes que ser un profesional”, “tienes que conseguirte una buena pareja, tener hijos, casa perro, carro y jardín”. Y así sigue la lista interminable de cosas que debemos “tener” para conseguir la plenitud, lista que al parecer siempre tendrá un ítem más…
Cuando entramos en esta carrera de metas, lo hacemos convencidos de que la felicidad está detrás de la siguiente estación, y corremos, y nos preocupamos, y nos amargamos si las cosas no se dan como esperamos.
Este fenómeno es el que se usa en la publicidad, te venden la idea de que al comprar un producto serás feliz, si compras un desodorante tendrás la novia que deseas: “Tener”. pero el tener y tener nunca es suficiente, siempre saldrá un par de zapatos más, siempre aparecerá un carro mejor, una casa mas grande. Nos convertimos en el burro tras la zanahoria y, al final del camino, cuando nos digan “te quedan 6 meses de vida” es cuando vemos hacia atrás y decimos “que he hecho con mi vida?”. Esos zapatos de marca, ese carro fino no tendrán tanto brillo, ahí nos damos cuenta de que ninguna posesión nos hizo plenos.
Lo mismo sucede con el estar: “estar de vacaciones”, “estar en la playa”, “estar en París o Berlín”…. Siempre habrá un lugar más para ir, siempre habrá otro lugar que no conoces, simpre habrá otro lugar que no te conoce.
La respuesta está en el SER, ser lo que quieras ser, ser lo que debes ser, SER aquí y ahora, disfrutar el estar en camino de lograr las metas, disfrutar el hacer de tu lugar, un lugar mejor; además que tener hijos SER padre, más que tener la pareja ideal, SER la pareja ideal.
No busques tener lo que te va a hacer feliz, no busques el lugar donde estarás tranquilo, que la persona correcta eres tú, y el lugar correcto, donde estés.

Comparto tu filosofía, soy esto que ahora siento, mi actitud, mi comportamiento, mi caracter, no la ropa que llevo, ni mi nombre, ni la cantidad en mi cuenta y mucho menos soy lo que dicen de mi. Soy yo.
me siento atraida por este tipo de pensamientos, hacen falta personas que lo sepan expresar al mundo, ultimamente pura superficialidad, o al menos donde yo convivo, esto es divino, de aquí soy.
ciertamente no estamos solos, cada vez somos más los que estamos abriendo los ojos, sólo que muchas veces no queremos o no podemos expresar ideas que muchas personas pueden considerar utópicas o ingenuas.
pero para eso existen estos medios
Valor! si se puede!
Abrazos